La historia de la Humanidad es también la historia de la Violencia. Cada cual lleva dentro su propio sótano en el que ruge la fiera que nos habita, todos lo sabemos. Algunos se vuelven sus esclavos. La mayoría se asegura de que esa puerta no se abra. Los menos tienen el don de amaestrarla: los llamamos escritores o artistas.
¿Pero acaso no sucumben también los domadores a sus fieras? Por eso apasiona el ensayo Escritores delincuentes donde José Ovejero narra las vidas de autores dominados por el monstruo, también las de quienes tras cabalgar a su lomo lograron devolverlo a las mazmorras. Son más de lo que uno imagina. Homicidas como María Luisa Bombal, Bourroughs, Thomas Malory o Anne Perry, estafadores como Karl May, ladrones como Jean Genet. Un viaje sin excusas al lado oscuro de la creación: la irónica relación entre mal y literatura, que logra el milagro de transformar esas miserias en vía de conocimiento y de belleza.

