Don Quijote y el viento de las subvenciones

Jueves, 17 Noviembre 2011 04:55
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En la contabilidad del Estado, el valor menos cotizado es la cultura. Cuando hay bonanza, museos, exposiciones, congresos y conciertos se convierten en testimonios del buen gusto, sensibilidad y altura de miras de los gobernantes. Todo ello aderezado de discursos que ponderan el valor de la cultura para hacer avanzar a los pueblos.

Pero cuando llega la crisis, es la partida de la cultura la primera que se sacrifica. Prueba de que los discursos de antaño sólo eran excusas, pues si no ¿cómo comprender que algo tan fundamental para el desarrollo de los pueblos se arroje por la borda a la primera de cambio? Esa hipócrita manipulación de la cultura tiene sus víctimas: la inteligencia colectiva, la posibilidad de soñar, la recompensa del placer estético en tiempos difíciles y buenas iniciativas, como el Festival Don Quijote de París, que se ven obligadas a sobrevivir luchando contra el viento adverso de las subvenciones.

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