Que no te vayan a confundir

Jueves, 12 Enero 2012 04:45
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El campo de concentración de Guantánamo, al que llaman “prisión”, ha cumplido diez años de existencia y parece quedarle vida por delante porque, entre la posibilidad de tener que dejar libre a un culpable, a causa del odioso procedimiento empleado para retenerle y por torturarle, y la de mantener enjaulado a un inocente, como precio a pagar por la seguridad nacional, el presidente Obama ha optado por la segunda.

Así que cuídate para que no te vayan a confundir con un terrorista islámico. Cuida las amistades, lo que dices, el aspecto. Porque si te confunden irás a parar a un “limbo legal” (¡qué metafórico es todo lo que hace “uno de los nuestros”!) fuera del mundo, y te harán pasear encadenado y esperarás en vano al Godot de la justicia, hasta que los intereses nacionales lo consideren oportuno. Eso si en la Casa Blanca, mientras, no entra de nuevo alguien que considere que ahogarte con agua es método persuasivo y no tortura.

La conjura

Miércoles, 11 Enero 2012 04:51
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Hoy miércoles tiene lugar en Lisboa una conjura que seguramente pasará desapercibida para los medios de comunicación. Una reunión numerosa pero discreta, que hará uso de la libertad más radical: el derecho a soñar y a compartir los sueños. Medio centenar de lectores que se dan cita para hablar de literatura en estos tiempos de contables y burócratas. En esta ocasión son los cuentos del mexicano Antonio Sarabia la lectura que comparten.

El Club de lectura del Instituto Cervantes de Lisboa se reúne como cada mes, animado por la escritora cubana Karla Suárez, como un milagro en medio de la grisura de la crisis. Es una asamblea de imaginaciones, un poliedro en el que se refleja la obra del escritor para que cada lector recree el texto a partir de su experiencia vital, lo enriquezca de sí mismo, le da vida. En una sala de una ciudad enamorada de sus poetas, esta conjura de inteligencia resulta, en el fondo, un motivo de esperanza.

Desperdicio

Martes, 10 Enero 2012 05:15
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Si Dios existiera y en verdad fuera el responsable de la creación del Hombre, habría que enterarse si tiene abierta en algún lugar una oficina de reclamaciones donde presentar queja porque este producto le salió bien defectuoso. Sobrado de inteligencia, eso nadie lo puede negar, ¡pero qué manera de desperdiciarla! La última prueba de ello apenas si mide diez centímetros y vuela: es un colibrí metálico.

El Pentágono ha desarrollado aviones indetectables, bombas “inteligentes” y ahora un nuevo artilugio para tiempos guerreros: un mini-robot con forma de pajarillo que revolotea cual colibrí y lleva una cámara para espiar al enemigo. Cualquier día otros crearán escuadrones especializados en la caza de colibrís mecánicos. Tanto talento, dinero y esfuerzo destinados a llevar la ciencia y el arte del odio y la destrucción hasta el delirio. Hasta hacer de una criatura maravillosa símbolo del miedo y la desconfianza.